Este pastel tiene algo especial.
Empieza con una base suave de bizcocho tipo sablé bretón. Después llega la crema de limón: intensa, fresca y con ese punto ácido que despierta todo. Lo redondeamos con una compota de fresa natural y por encima, un merengue italiano ligero, suave y ligeramente tostado que equilibra el conjunto. Y te explotará la boca el toque final, unos peta zetas ¡bum!
Cada bocado es una mezcla perfecta entre dulce y ácido, entre ligereza y sabor.
Es de esos postres que parecen ligeros… hasta que te das cuenta de que te lo has terminado sin pensar.
Ideal para quienes buscan algo diferente al típico dulce pesado.
Disponibles para recogida en tienda en Logroño.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.